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Usualmente quien toma la decisión de consultar al profesional son los adultos, sea por ellos mismos o por indicación de un profesional del área educativa (profesores o tutores), clínica (pediatras), legal (tribunales, juzgados de familia). A diferencia de los adultos, los niños no suelen tomar la iniciativa.

Suelen ser remitidos a Psicoterapia cuando su aprovechamiento académico ha sido consistentemente bajo a lo largo de un mismo ciclo o varios ciclos escolares, reportándose una desproporción entre lo que el niño y/o adolescente estudia y los resultados cuantitativos que obtiene.

Su comportamiento resulta molesto o inadmisible en el ámbito familiar y social: desobediencia, incumplimiento de normas familiares, alteración del ritmo en la clase, agresividad hacia los hermanos o compañeros.

Otra razón, es la conducta que preocupa a los adultos por los prejuicios y molestias que le ocasionan al propio niño: reacciones de miedo, fobias a dormir solo, obsesiones, compulsiones, rituales de vestimenta, ordenar la habitación, tartamudez, tics nerviosos, deficiencia social y ansiedad.

  • Tomando en cuenta que los niños atraviesan un proceso de desarrollo, algunos problemas tienden a desaparecer o se transforman como resultado de la propia evolución. También existen evidencias de cómo la percepción de los adultos está mediatizada por factores como síntomas psicopatológicos de los padres, esquemas de valores de índole moral, sus expectativas respecto al niño e incluso sus intereses, como puede suceder en un disputa legal.

  • Existe un consenso sobre la inclusión de los adultos en la intervención con los niños:

Hasta los 3 años las intervenciones tienen como objetivo introducir cambios en el comportamiento de los padres y adultos que interactúan con los niños.

Después de los 8 años la intervención con adultos es menos, se centra en la adquisición de habilidades de afrontamiento y solución de problemas del niño.

A partir de los 12 la intervención con adultos es menos activa, el terapeuta le transmite información del progreso de la terapia.