Presente, no perfecto: mindfulness en casa

Presente, no perfecto: mindfulness en casa

La atención plena, en el momento presente, es una práctica que ayuda a regular las emociones, reducir la ansiedad y el estrés, tolerar el malestar, mejorar la concentración y fomentar tu bienestar.

Estar en el presente puede parecer simple, pero no siempre es fácil.  Nuestra mente suele recorrer recuerdos sobre el pasado y pendientes o preocupaciones con respecto al futuro.

La práctica de la atención plena es una invitación a volver al presente, sin juzgar la experiencia, sin exigirnos hacerlo perfecto.

Estas pequeñas prácticas ayudan a reconectar contigo y con lo que te rodea:

  • Respira profundo por unos minutos, enfocándote solo en el aire que entra y sale.
  • Camina con atención al dar un paseo, lleva tu atención a las sensaciones: el contacto de los pies en el suelo, los sonidos, la temperatura.
  • Al comer, elige una fruta o alimento, mastica lentamente, nota su sabor, textura y aroma.
  • Escucha una canción completa, sin hacer otra cosa. Déjate llevar por sus instrumentos, silencios, cambios de ritmo.
  • Haz una pausa para notar cómo estás: sin cambiar nada, solo darte cuenta.
  • Lava los trastes, báñate o tiende la cama prestando atención plena a cada gesto.

No intentes hacerlo perfecto, solo intenta estar presente, aunque sea por unos segundos. Es posible que te distraigas; no importa, regrésate a tu objetivo.

Vivir el presente no resuelve todo, pero puede ser justo lo que necesitas para empezar de nuevo.