La falta de sueño no solo te deja cansado; afecta tu mente, tus emociones y hasta tu vida social.
Consecuencias frecuentes:
• Somnolencia diurna que interfiere con tus actividades
• Bajo rendimiento escolar y laboral
• Dificultad para tomar decisiones importantes
• Cambios de humor: irritabilidad, desgano, malestar emocional
• Problemas en relaciones interpersonales
En niños y adolescentes, la falta de sueño puede:
• Predisponer al riesgo de abuso de sustancias en la adolescencia
• Provocar dificultades en el aprendizaje y rendimiento escolar
¿Te sientes identificado/a?
No subestimes el poder de un sueño reparador. Tu salud emocional, tu productividad y tu bienestar general dependen de ello.
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