No los obligues a decir “gracias”, anímalos a reconocer las acciones amables de otros y modela la gratitud:
- Anímalos a compartir sensaciones y emociones positivas.
- Pregúntales cómo se sienten cuando reciben algo de otra persona, como un halago, un elogio, un regalo.
- Pídeles que compartan tres cosas por las que están agradecidos cada noche o que escriban un diario de gratitud.
- No te enojes o le regañes cuando se muestra desagradecido, pregunta qué está pasando.
- Reconoce y otórgale importancia cuando muestren consideración hacia ti u otras personas.
- No lo hagas de manera excesiva, es decir, no todos los días, con demasiada frecuencia porque su efecto será contraproducente.
- Se flexible y permítele elegir cómo agradecer: hacer un video para la amiga, regalar un dibujo, etc. en lugar de comprar un regalo o hacer una nota escrita.
Solicitar informes